Hija del conde Hall, cabeza de una de las familias más ricas de Backlund, Audrey es la primera persona a la que Klein atrae sobre la niebla gris. Allí adopta el nombre en clave Justicia y se convierte en uno de los pilares del Club del Tarot.
Personalidad
Llena de entusiasmo e imaginación, Audrey adora el misterio y se divierte haciéndose la iniciada seria. Tras su aire de joven aristócrata mimada es inteligente, generosa y está sinceramente indignada por la miseria de los barrios pobres de Backlund.
Poderes y habilidades
Sigue la Senda del Espectador, que permite leer las emociones, los pensamientos y las intenciones de los demás. Más tarde se une a los Alquimistas de la Psicología y convierte su poder en una herramienta tanto de ayuda como de investigación.
Historia
Fascinada por lo sobrenatural, un día es convocada sobre la niebla gris por el Loco. Compra al club fórmulas de pociones e ingredientes que le permiten convertirse en Beyonder, y después usa su posición en la alta sociedad de Backlund para reunir información.
Relaciones
Siente una admiración casi religiosa por el Loco, sin sospechar que es Klein. Comparte las reuniones del club con Alger Wilson, el Colgado, del que desconfía al principio. Su perra, Susie, también se convierte en Beyonder.
Momentos clave
- Su primera convocatoria sobre la niebla gris, donde intenta ocultar su asombro.
- El día en que se convierte en Beyonder gracias a los ingredientes comprados en el club.
- Sus discretas investigaciones en los salones de la nobleza de Backlund.
En las adaptaciones
El donghua cuida especialmente sus escenas en el Club del Tarot. En la novela, su evolución de joven curiosa a Beyonder consumada es uno de los hilos más logrados.
¿Sabías que…?
- Su golden retriever, Susie, se convierte en Beyonder de la misma senda, una idea que encantó a los lectores.
- Adopta poses misteriosas durante las reuniones del club y luego se ríe de sí misma cuando está sola.
Nuestra opinión
Audrey aporta luz y humor a la novela. Su mirada maravillada sobre el Club del Tarot permite al lector compartir el placer del misterio.
— Spidermas, para Donghua Fan